La Voz que me Enseñó a Leer el Mundo

La autora recuerda cómo su madre, a pesar de no haber estudiado letras, cultivó su amor por la lectura desde la infancia. Compartieron momentos de intimidad a través de las historias, lo que le enseñó a ver la lectura como un acto de amor y conexión. El legado de la lectura, según Cabrejo, transforma vidas.